Sunday, December 31, 2017

El recuento de los daños XD

Este año pensé que había sido muy X, es decir, sin nada interesante... Pero pensándolo bien, creo que hubo bastantes acontecimientos muy importantes en mi vida.
Primero que nada, conocí personas muy interesantes dentro y fuera de la escuela. En la escuela, mis nuevos compañeros de posgrado han hecho que haya sido un año muy entretenido y llevadero. En cuanto al cenlex, la verdad estoy muy contento y hasta feliz con las amistades que desarrollé o mejoré, entre ellas, mis compañeras de chino y francés, además de mis amigas de la cafe y el árbol. Una mención especial a mi amiga de chino, mi maestra de Chino y a mi compañera de francés. También conocí a un chico que pues mi intención era que fuera un buen amigo mío, ya que amigos casi no tengo (y los que tengo no me es muy posible frecuentarlos), pero como yo le gustaba (a pesar de que lo friendzonié desde el principio y le dije que tenía pareja para que no hubiera problemas) pues no supo apreciar la amistad e incluso de un día a otro me dejó de hablar y hasta me bloqueó de las redes sociales (él se lo pierde). Me reencontré con amigos que llevaba mucho tiempo sin ver y platicamos de tal forma que pareciera que el tiempo no pasó, incluso, pude contarles qué rollo conmigo (salir del closet, pues) y pues me sentí feliz de ser aceptado y de quitarme ese peso de encima. Compartí y mejoré mis relaciones con las amistades que ya tenía. Entre ellos, mis amigos del karaoke, mención especial para mi amigo  donita de maple, que me tuvo paciencia y con quien pude platicar de varios temas de manera muy agusto y honesta.

En segundo lugar (sin que exista realmente un orden en específico),  me reencontré con mi familia y conmigo mismo. Esta navidad pude pasar tiempo de calidad con mi familia, especialmente con mi sobrino. Vi a mi padre (después de 8 años de no verlo) y conocí a mis medias hermanas (que conocí cuando eran bebés hace 16 años y desde entonces no había visto). Visité varios lugares, algunos a los que nunca había ido, esto gracias a mi pareja que me convenció de acompañarle en sus viaje. Hubiera querido viajar más con él, pero por algunas cosas que pasaron o dejaron de pasar, tuve que decidir no hacerlo.

Por otra parte, hubo acontecimientos muy importantes, algunos buenos, otros no tan buenos. El sismo de septiembre supongo que fue el más sobresaliente (no hablaré mucho de esto porque realmente no hay tanto que decir que no se haya dicho ya por muchas otras personas), donde tuve la oportunidad de aportar con mi granito de arena y que me da alegría que la gente se solidarizara de forma honesta (excepto el gobierno que ni para eso se toman un respiro sin robar y engañar al pueblo). Fui a varios conciertos, obras de teatro, leí varios libros, vi muchas películas, visité varios museos, parques, la playa, etc.

Por último, acerca de mi relación en pareja. Fue un año importante porque cumplimos 5 años, sin embargo, hasta ahorita no hemos realmente celebrado ya que aun tenemos asuntos que arreglar y la comunicación no ha sido como debería. No diré que todo ha sido malo, sino que como en todo ciclo, ha llegado el momento de replantearse la relación, renovarla o que se termine.

Este año que inicia mañana será muy importante, cargado de nuevos retos y cambios. Espero estar al altura de las circunstancias.

No me queda más que desearles a todos un feliz, próspero y enriquecedor año nuevo y que este año que pasó se convierta en aprendizajes para corregir los errores pasados, mejorar lo que se esté haciendo y planear mejor hacia donde quieren ir, a donde quieren llegar, y cómo deberán hacerle para lograrlo.

Atte: Andy

Monday, November 20, 2017

Desnudo mi alma

Desnudo mi alma, porque soy exhibicionista.
Desnudo mi alma, porque quiere ser libre.
Desnudo mi alma, para vestirla de vida
Desnudo mi alma, para acariciarle la piel
Desnudo mi alma, para curarle las heridas
Desnudo mi alma, aunque pueda morir de frío
Desnudo mi alma, para que irradie su calor
Desnudo mi alma, para que te despierte el morbo.
Desnudo mi alma, para que la trates con delicadeza, la conozcas, la sanes, la acaricies, la vistas, la abrigues, la desvistas, y sobre todo, que la tengas, estando en libertad.

Viajero en el tiempo... Y el espacio...

Siempre lo he dicho (creo), o al menos lo e pensado... Quisiera ser como los demás, entender el mundo que me rodea. Es común que me sienta diferente, ajeno, distante a mi realidad. Como otras veces lo he dicho, siento que este no es mi momento, es decir, debería de haber nacido antes o mucho después, en otra época, en otro lugar, incluso, en otro universo...

Amar o no amar... Esa es la decisión...

El amor no es una cosa que aparece de la nada, aunque algunas veces se nos presente y se nos dé de forma natural. Es una decisión, y como tal, es necesario replantearla día con día. Porque hay decisiones de las cuales nos arrepentimos con el tiempo, que cambian debido al cambio de prioridades y necesidades. Hay veces que olvidamos las  decisiones que tomamos. A veces dejamos de observar que es esa decisión la que mantiene alguna necesidad satisfecha, entonces la dejamos, solo para volver al punto de partida. Por eso es que dice el dicho que "nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido".
El amor es un contrato, con reglas, derechos y obligaciones. No siempre somos concientes de ello, y a veces, aplican para uno mismo, aunque no nos demos cuenta. Es cuando faltamos a esas reglas y obligaciones, renunciamos a esos derechos, que nos sentimos con un cargo de conciencia. Decimos amar muchas cosas y cuando realmente amamos, tomamos la decisión de aceptar esas reglas. Si amamos la música, le somos fieles, si amamos nuestra familia, les somos fieles, fieles a qué? A esas reglas que nosotros mismos, inconcientemente, nos fijamos como un control, para no perdernos, fijamos limites, para no sobre pasarlos. Dicen que todos los extremos son malos, y el diablo se esconde en esos límites. Eso no implica que puedas romper y hacer un nuevo contrato cuando sientes que tendrás mayores beneficios, pero eso tendrá sus consecuencias, como todo.
A toda acción hay inevitablemente una reacción. Toda decisión es una acción, incluso si esa decisión es no hacer nada. Eso quiere decir que toda acción tiene reglas y sobre todo, consecuencias.
El amor, al ser una decisión, es una acción y tiene reglas, aunque no seamos conciente de ellas. Cuando hay una acción, la reacción recae sobre aquello que accionamos, pero también se nos puede ser regresado. Pensarás que es estúpido, pero recuerda que esto son leyes universales, y aplican en todo, no sólo en lo físico y tangible, sino en lo intangible, y en lo que no podemos ver.
Hay veces que el contrato llega a ser "injusto" para nosotros, pero si decidimos aceptarlo, decidimos aceptar las reglas y todas las consecuencias que conlleva. Eso quiere decir que no estamos exentos a equivocarnos, y tenemos la necesidad de replantear nuestras decisiones. Tampoco quiere decir que nos arrepentimos de nuestras decisiones, simplemente buscamos un contrato que sentimos nos sea más justo. Pero en todos los casos, es común que no leamos lo que viene en letras chiquitas.

Si te amas, déjalo ir...

Dicen el dicho que "si lo amas, déjalo ir". Pero creo que el dicho está incompleto. A veces no debes dejar las cosas porque las amas, sino por amor propio.
Desprenderte de algo por amor, puede parecer muy altruista, ya que la acción conciente es dejarlas partir para que obtengan su propia felicidad. Nos damos cuenta que somos un obstáculo y pensamos CONSCIENTEMENTE que estarán mejor sin nosotros, que los estamos limitando, o incluso, obligándolos a que se limiten. Pero realmente, INCONSCIENTEMENTE, dejarlos ir nos libera a nosotros mismos; porque decidimos que les amamos, pero también nos amamos a nosotros y también tenemos el derecho de ser amados. Les dejamos ir porque sabemos que no nos darán ese amor que necesitamos tanto, como el mismo amor que sabemos que no les podemos dar a ellos.
Es realmente difícil poder separar el amor al prójimo del amor propio. Al dar amor a los demás, inconcientemente nos estamos amando a nosotros mismos ya que nos sentimos bien con ese amor que damos; es decir, inconscientemente nos buscamos hacernos sentir bien. Mientras estemos bien, todo irá de maravilla; si algo no nos hace sentir bien, dejamos de hacerlo, cambiamos de estrategia, replanteamos nuestros sentimientos.
Es decir, no podemos amar sin ser amados, y necesitamos ser amados, tanto como necesitamos amar.